El tema no es sencillo. Muchas veces, la mayoría de ellas los trastornos evolucionan sin que nadie se de cuenta en el grupo familiar. Esto puede deberse a varias cuestiones. Principalmente las personas con trastornos alimenticios suelen ser muy cuidadosos de no mostrar que ellas tienen el problema, negando y ocultando conductas relacionadas. También puede suceder que la suposición de que “eso” no pueda pasar en la familia, lleva a los padres a ser un poco negligentes con el tema. Asimismo la constitución familiar y los problemas que considera el grupo como prioritarios pueden ir en detrimento de la observación del fenómeno.
Algunos indicadores de que nuestros hijos tienen una alteración de la conducta alimenticia:
Existen algunos indicadores iniciales de advertencia de este trastorno:
• Es importante observar la dieta de los niños y adolescentes. La mayoría de los doctores advierten que es peligroso para los jóvenes el seguir dietas para perder peso. Es mejor para ellos el comer saludablemente y hacer ejercicios en forma regular.
• Si nuestra hija no toma sus alimentos en forma regular y pierde peso rápidamente.
• Ella puede también desarrollar gradualmente una alteración de la conducta alimenticia, al pasar de hábitos alimenticios razonables a evitar más y más la comida, especialmente los productos lácteos.
• Si usted nota que su hija vomita después de las comidas para bajar de peso.
• Otras señales de alerta incluyen ejercicios repetitivos y en secreto, así como usar ropa suelta para esconder la pérdida de peso.
Bulimia.
Si uno tiene la sospecha de que su hija está sufriendo trastornos alimenticios puede observar los siguientes detalles para cerciorarse, antes de desesperarse.
Si frecuenta el baño después de las comidas, (hasta una hora aproximadamente).
Si después de ir al baño sale despeinada (el acto de vomitar se realiza agachada y con la cabeza hacia abajo, es posible que ella se de cuenta y se peine, pero también es probable que no lo haga).
El olor, así como un fumador tiene olor a cigarrillo, la bulímica suele tener olor a vómito. Por más desagradable que suene es un indicador importante, pues por más que ella se lave los dientes, la repetición y la sistematicidad de la acción, hacen que el olor se impregne.
Problemas odontológicos. La acción de vomitar conlleva problemas en los dientes, ya que el ácido los corroe.
Cuando come, come como desesperada, o va hacia la heladera escondiéndose.
Ayuna en las mañanas.
Hace ejercicio repetidas veces al día.
Las palabras estigmatizan. Suele autodenominarse como “gorda” o ver “rollos” donde no los hay. También puede estar distorsionada su mirada hacia los demás.
Son muy autoexigentes en todo lo que hacen. Y el hábito la lleva a tener conductas antisociales debido a la poca autoestima.
Anorexia.
En la anorexia se ven varios de los ítems anteriores pero exacerbados.
La persona difícilmente quiera comer, son más autoexigentes, y la distorsión que tienen de si mismas suele ser mayor.
Suelen presentar cansancio.
En las conductas alimenticias y en la apariencia, la anorexia resalta rápidamente. La pérdida brusca de peso, y el comportamiento bizarro frente a las comidas.
~ por eligiendocaminos on Mayo 6, 2008.
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