Archivos de la categoría ‘Violencia doméstica’

Una oficina que depende de la corte suprema atiende denuncias todos los dias, las 24 horas.


Con apenas 45 días de funcionamiento, la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema ya recibió 750 denuncias. Con atención permanente las 24 horas, los 365 días del año, esta oficina quiere hacer frente a un problema social grave y al mismo tiempo oculto: la violencia entre miembros de la familia o convivientes.

De manera ininterrumpida, varios equipos interdisciplinarios integrados por médicos, psicólogos, asistentes sociales, psiquiatras y abogados trabajan en la oficina, ubicada en Lavalle 1250, de esta Capital.

La iniciativa de la Corte tiene más de dos años: la idea había sido del entonces presidente del tribunal, el juez Enrique Petracchi. Pero el proyecto tuvo sus demoras, y finalmente la oficina quedó inaugurada el 15 de setiembre. Fue otra jueza de la Corte, Elena Highton, vicepresidenta del tribunal y ex camarista civil, la que le dio el impulso final. En la dependencia trabajan ahora 72 personas.

La oficina está a cargo de Analía Monferrer, quien explicó a Mujer que las víctimas de violencia doméstica pueden concurrir a cualquier hora, y no sólo en horario de tribunales, porque este tipo de hechos “no tienen días ni horarios”.vd3

“Desde el 15 de setiembre, cuando comenzó a funcionar la oficina, hasta hoy (martes 28) hubo un total del 746 personas que se acercaron a realizar alguna denuncia, tanto las directamente afectadas, o -en algunos casos- mujeres que vinieron a denunciar hechos de violencia contra sus hijos, por parte del marido”, comenta Monferrer. “Las personas tiene que tener domicilio en Capital, o al menos el hecho de violencia tiene que haber sido cometido en Capital”, aclara.

Del total de denuncias, 637 fueron cometidos contra mujeres, y 109 contra hombres. En éste último caso se encuentran los hechos de violencia de hijos contra sus padres, generalmente personas mayores de edad.

La funcionaria comenta que en la oficina se recibe a la persona denunciante, que es atendida por un abogado, una trabajadora social y un psicólogo, y luego se labra un acta y un informe de riesgo. Algunos casos son asignados por sorteo a un juzgado, y en otros casos -como las lesiones leves- es la persona denunciante la que decide si quiere o no una derivación judicial. Para realizar consultas se puede visitar la página http://www.csjn.gov.ar/ovd/ovdhome.jsp

Clarín, 1/11/2008

ADVIERTEN SOBRE EL USO MORBOSO DE LOS SMS EROTICOS EN

CELULARES

Las colegialas como objetos                                                celular
El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión lanzó una advertencia sobre los mensajes de texto en los que aparecen fotos de mujeres en posiciones eróticas y vestidas como colegialas. Niegan que se trate de una resolución de censura.

La pantalla de la televisión insiste, una y otra vez, en que para conocer los secretos de placer de las “colegialas” basta con mandar un mensaje de texto con esa palabra al número que titila en gran tamaño, sobreimpreso en imágenes de colas femeninas que se asoman por debajo de diminutas polleras escocesas, similares a las del uniforme de cualquier escuela privada. Quien caiga en la tentación propuesta por el aviso, que se repite durante todo el día por la tevé de aire y de cable, cumplirá con los pasos propuestos y recibirá, en pocos segundos, un mensaje que dirá algo así como: “Me gusta acariciarme en el cuarto de mis viejos y ponerme cosas sexies para hacerlo. Me muero si me encuentran”. Probablemente, las palabras sean suficientes para despertar algún que otro morbo. Pero más probable aún es que la protagonista de ese morbo sea la imagen de una adolescente masturbándose. El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión –integrado por el Inadi, el Comfer, y el Consejo Nacional de la Mujer– advirtió a través de un comunicado a las emisoras, anunciantes y agencias de publicidad sobre la puesta en circulación de este tipo de mensajes “donde se cosifica y se utiliza a la mujer con fines comerciales”, ya que “naturalizan prácticas referidas al consumo de los cuerpos de niñas y adolescentes”.         colegiala1

“Entendemos que existe una relación directa entre estos mensajes, la explotación sexual infantil y la violencia de género”, subrayó la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), María José Lubertino. El organismo es el lugar donde se originó la inquietud y desde donde fue puesta sobre la mesa de trabajo del Observatorio, integrado además por el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) y el Consejo Nacional de la Mujer.

“Llegó la preocupación y se comenzó a trabajar, aunque aún no se ha terminado de elaborar el informe final. Sin embargo, debido a la importancia que merece el tema se decidió lanzar la advertencia antes de finalizar la investigación”, explicó María Verónica Gómez Pujolás, que representa al Comfer en el Observatorio. Es que, en esta ocasión y porque “se trata de una problemática más abarcativa y no de un hecho puntual”, el organismo modificó su forma de proceder establecida en su marco regulatorio, según el cual luego de un estudio de campo exhaustivo y su informe correspondiente, el Observatorio debería citar a las partes involucradas a una audiencia con el objetivo de llegar a un acuerdo.

En cambio, ahora, decidieron enviar una advertencia a las emisoras, anunciantes y a las agencias de publicidad respecto de los anuncios publicitarios de servicios de mensajes vía teléfonos celulares que “sugieren la representación de niñas y adolescentes menores de 18 años de edad como objetos sexuales, promoviendo que de manera fácil se puede acceder a ellas y conocer sus secretos íntimos”, reza el comunicado.

Se refieren al servicio que ofrecen “muchas empresas”, señaló Pujolás, a los usuarios de teléfonos celulares que consiste en la entrega diaria de mensajes de texto sobre temáticas sexuales relacionados, en este caso, con “colegialas”. Las empresas, y ahí está el negocio, no sólo cobran –dos pesos o menos– por cada mensaje recibido, sino que además ofrecen otro tipo de contenidos para los teléfonos, como fotografías y sonidos, también pagos.

Respecto de las publicidades de esa clase de servicios, Isabel Chiaramonte, representante del Consejo Nacional de la Mujer, sostuvo que la determinación “no tiene que ver con una pacatería, sino con una cuestión de cumplir con las facultades y obligaciones que le competen al Observatorio. Estos mensajes, que se ven a toda hora por los canales de televisión, fomentan una forma obscena de morbo donde el placer sexual pasa por la vestimenta que lleva la mujer, que básicamente es ropa de niña: jumpers y polleritas como las de los uniformes de colegio”.

En tanto, la opinión de Lubertino fue más arriesgada: “Más allá de que la persona que aparece en las imágenes no sea una colegiala ni una chica menor de edad, el concepto, el sentido de esa imagen promueve la explotación, el tráfico y el abuso sexual de niñas y adolescentes, delitos contra los que tanto se está luchando”.

La cuestión de la oferta de sexo o de placer sexual a través de los medios de comunicación, sobre todo en los gráficos, es algo que siempre estuvo presente en el discurso de las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y de aquellas que trabajan en la problemática de la trata de personas. Sin embargo, Pujolás remarcó que es mas difícil regular lo que sucede en diarios y revistas ya que “son empresas privadas. En cambio, los canales de televisión y las emisoras de radio son licencias de espacios de propiedad pública”.

En un futuro cercano, las integrantes del Observatorio esperan concretar una reunión con los representantes de todas las partes involucradas para “conformar juntos una tarea seudopedagógica en la que todos aprendemos de todos”, señaló Pujolás. “De ningún modo es censura –consideró Chiaramonte– sino que la idea es transmitirles nuestra preocupación y que pensemos todos juntos otra forma de hacer televisión.” Si bien el organismo no tiene poder regulatorio y sus integrantes aún no resolvieron las medidas a tomar, el objetivo es “que las saquen del aire”, aseguró la titular del Inadi.

Fuente: Página 12

Cuando caés en la trampa de un manipulador y no podés salir, corrés el riesgo de enfermarte”, advierte la psicóloga Gloria Husmann, terapeuta individual y familiar con formación sistémica. Ella es la autora junto a la socióloga Graciela Chiale de “La trampa de los manipuladores” (Del Nuevo Extremo), que apareció en las librerías en junio y ya va por la segunda edición. “Investigamos durante más de un año para escribir el libro y llegamos a identificar 14 tipos de manipuladores pero pueden haber más variantes”, agregan. En una charla con Mujer dijeron “todos manipulamos”, sin embargo cruzaron con una definición las zonas más grises de un vínculo para llamar a las cosas por su nombre: “El manipulador ejerce influencia sobre el otro, induciéndolo a tomar decisiones o a asumir comportamientos de manera diferente, incluso opuesta, de como lo hubiera hecho a partir de su propia decisión”. La víctima se transforma en una marioneta bajo el poder del manipulador. Está en riesgo.

En el libro describen distintos tipos de manipuladores: el despótico, el seductor, el explosivo, el desvalido, entre otros. ¿Cuál de estos perfiles es más común en las mujeres y cuál en los hombres?

Gloria Husmann: Las tipologías cizañera y víctima son más comunes en la mujer. La cizañera es aquella experta en sembrar dudas, por ejemplo. Y la mujer víctima se da bastante en las madres mayores, que hacen sentir a sus hijos que las están abandonando. Son las que dicen: “Ustedes diviértanse, no importa que yo me quede acá sola, hagan su vida”.

Graciela Chiale: Y en el caso de los hombres, el despótico autoritario es un tipo de manipulador que encaja muy bien en la personalidad masculina argentina. Y también el que se hace el culto. El que menciona títulos de libros y autores que en su vida ha leído porque suena lindo. El objetivo es hacer sentir a los otros unos ignorantes.

¿Cuál es el denominador común en todos los manipuladores?

Gloria: La descalificación permanente del otro y el dominio. El manipulador toma a una persona y la cosifica. Esa persona pierde su voluntad, empieza a pensar y sentir en función del manipulador.

Graciela: La víctima se transforma en una prolongación del manipulador. Y puede enfermarse, porque el contacto permanente con un manipulador es un factor estresante muy fuerte y poderoso.

¿Hay gente más vulnerable al dominio de un manipulador?

Gloria: Sí. Tanto el manipulado como el manipulador parten de alguna carencia afectiva o emocional en su infancia. El manipulador aprendió a usar el poder sobre el otro. Y el manipulado aprendió a hacer todo para ser querido y aceptado. La víctima es la persona servicial, que siempre se carga de trabajo. El manipulador, en cambio, exige que lo quieran. Y el manipulado hace todo lo posible para complacer y ser amado. El manipulador aprovecha ese punto vulnerable y lo descalifica. Haga lo que haga o diga lo que diga, el manipulado será censurado.

¿Aumentaron las consultas por vínculos con esta problemática? ¿Por qué decidieron investigar el tema de la manipulación?

Gloria: El origen del libro es que coordinamos unos grupos de reflexión llamados “Por el Placer de Pensar”. Allí tratamos diferentes temas psicológicos o sociales. Y el día que abordamos la manipulación, la concurrencia de gente se duplicó. Nos dimos cuenta de que algo estaba pasando.

Graciela: Creo que se trata de una verdadera epidemia social.

¿Por qué?

Graciela: Porque aumenta el nivel de aceptación de la gente y se internalizan conductas que no deben ser aceptadas. Lo peor es que muchas veces son valoradas por la relación que tiene la manipulación con el poder. Parecería que un manipulador despótico, con fuerte personalidad, es poderoso y termina siendo valorado por la gente.

¿Nuestra cultura fomenta la manipulación?

Graciela: No sé si la fomenta, pero la permite. La burla hacia el otro, la agresión verbal, por ejemplo, son pautas de comportamiento aceptadas y eso es grave. El libro tuvo mucha repercusión. A 15 días de la primera edición, ya está en la calle la segunda. Es evidente que algo pasa.

¿Cuál es la diferencia entre motivar y manipular?

Gloria: El recurso de manipular es la potencia del impotente. Cuando uno puede motivar, potenciar al otro, no es una manipulación. Por ejemplo, un jefe puede ser un gran motivador. Quiere obtener un buen resultado del trabajo de su empleado y lo impulsa a crecer. No quiebra su voluntad.

¿La manipulación siempre quiebra la personalidad del otro?

Gloria: El manipulador no impulsa a crecer, no le importa el otro. Lo aplasta. Y muchas veces corta recursos económicos y familiares de su víctima. Quiere aislarlo como hacen las sectas. Volviendo al caso de un jefe manipulador, sería el que se lleva todos los méritos y no comparte los logros.

Graciela: La manipulación en el trabajo se llama mobbing y también está a flor de piel. Los manipuladores están en todos lados. ¿En ciertos vínculos la manipulación es más frecuente?

Gloria: En las parejas. Tuve como paciente a una chica de 23 años, hermosa, que era un sol a cualquier hora del día. Y ella se levantaba siempre cinco minutos antes que el marido para pintarse porque él le decía que despertarse y verle la cara, era horrible. La descalificaba, la hacía sentir fea. También la manipulación se da de padres a hijos y de hijos a padres.

¿Cómo se manifiesta de hijos a padres?

Gloria: Son los hijos adultos que se comportan como adolescentes. Siempre exigen y no tienen responsabilidades. Para que los padres se sientan queridos, tienen que dar lo que ese hijo pida.Un ejemplo es el que siempre fracasa en el trabajo. Los padres van perdiendo su dinero para sostenerlo.

¿Son hijos que se sitúan en un lugar de carencia?

Gloria: Sí, de carencia, de exigencia, de maltrato. Se apoderan de los bienes afectivos y materiales. Incluso pueden llegar a retacear el cariño de los nietos. Eso es muy común en la actualidad.

¿Cómo sobrevivir a la convivencia con un manipulador?

Gloria: Lo principal es entender que no lo va a cambiar. Hacer el duelo por no alcanzar una relación ideal con él. Cuando la víctima en su interior dice “basta”, aunque siga bajo el radio de influencia del manipulador, le cortó el poder. Es como si dijera: “Te descubrí: hagas lo que hagas y digas lo que digas, ya no me afecta. No soy tu títere. Por primera vez, puedo ser yo”.

Señales de alarma

La manipulación es siempre una agresión hostil. Es un ejercicio solapado, arbitrario y abusivo del poder. Aquí, algunas características que suelen repetirse en las personalidades manipuladoras:

Jamás reconocen sus errores. No admiten críticas de ningún tipo.

Carecen de empatía. No tienen en cuenta las necesidades, demandas y deseos de los otros aunque proclamen lo contrario.

Son muy permisivos consigo mismos y muy intolerantes con los demás. Las reglas están para que las cumplan los otros.

Sus demandas son imperativas.

Son muy eficaces en lograr sus fines a costa de otras personas.

Critican constantemente a todos y a todo, de manera sutil o abierta.

Son egocéntricos.

La mentira es uno de sus principales recursos.

Son generalmente impredecibles. Nunca se sabe qué es lo que los enoja y cómo actuarán en consecuencia.

Pueden ser muy celosos y controladores.

Tienden a acusar a la persona vulnerable de sus defectos o errores.

Algunos utilizan la seducción en forma de halagos o regalos, otros seducen a través de una imagen de seguridad o protección.

Culpan constantemente a los demás. Suelen sembrar cizaña.

Dolores Vidal.
dvidal@clarin.com

Nota extraída del Diario Clarín.

Bases de datos de quienes cometieron violación, la alteración con medicamentos de la compulsión sexual, el encierro perpetuo tras las rejas son algunas de las soluciones posibles que plantean los especialistas. La ley que duerme en el Congreso.

Opinan jueces y expertos.

Eugenio Zaffaroni (Juez de la Corte Suprema)
No a la castración
La castración, por el medio que sea, no es una pena sino una medida de inocuización, más bárbara que la pena de muerte. La emplearon los nazis, con ese propósito y con fines supuestamente eugénicos. No dudo que vuelvan a proponerse esas aberraciones, desde los Estados Unidos y desde Europa. Además, ni se viola por razones biológicas ni la castración elimina ninguna perversión, sino que puede acrecentarla. El placer con el sufrimiento y el miedo de la víctima puede producirse aunque no haya erección ni eyaculación ni fecundidad. ¿O los nuevos “científicos”, hijos del Dr. Mengele, se han olvidado de esto?

Francisco Mugnolo (Procurador penitenciario federal)

Asistirlos con terapia adecuada

Los episodios de abuso sexual y violaciones no están al margen de la gran violencia que sufre nuestra sociedad. Hay muchas propuestas para el abordaje del violador: desde la castración química hasta la inacción durante el encierro. Pero lo que no se está haciendo es trabajar sobre la psicopatología del violador durante la privación de su libertad. Debería haber un programa que acompañe la sanción del delito con un tratamiento acorde al perfil psiquiátrico del criminal.

Si lo sustraemos de la sociedad para evitar la peligrosidad que representa y no se le efectúa una terapia adecuada, una vez que cumpla su condena, es muy factible que el individuo vuelva a violar porque no está curado. Generalmente los violadores en la cárcel tienen buena conducta, pero cuando afrontan la salida, el conflicto vuelve a emerger.

Claudio Mazaira (Abogado de Madres del Dolor)

El violador no cambia

Las llamadas leyes Blumberg endurecieron las penas por delitos de robo, pero también modificaron artículos del Código Penal en relación con abusos sexuales. Por eso hubo violadores condenados a 45 años de prisión a partir de una sumatoria de penas por varios delitos.

El violador no tiene solución. Reincide pero, además, perjudica a un número mayor de personas que la misma víctima. Arruina a su entorno. Perjudica más una violación grave que un homicidio. La violación es difícil de admitir. No tengo postura específica sobre la castración química. Me inclino, en cambio, por penas más graves o la prohibición de salidas y libertades asistidas a los presos por ese delito.

En la actualidad, seis meses antes de la libertad, les hacen un examen médico a los violadores. Ellos saben qué decirle al psiquiatra cuando los viene a atender. No hay tratamientos de prevención en estos criminales. Así pasó con Claudio Álvarez, violador serial que mató a Elsa Escobar y violó a su hija de 13 años, a quien represento legalmente. Si hubiera prosperado el proyecto que propone la creación de un registro de violadores argentinos, fácilmente habría un 20% más de casos resueltos. Espero que algún día se concrete.

Carlos Sosa (Ex diputado nacional del Partido Renovador de Salta)

Sí a la castración

En marzo de 2007 presenté el primer proyecto en la Argentina sobre castración química, basado en las experiencias de Francia y los Estados Unidos. La idea es aplicar inyecciones a los violadores para quitarles el deseo sexual. En España se aplica a voluntad del preso. En Estados Unidos se le aplican al violador una vez al año y se hace un seguimiento. Con la castración, no le dan ganas de violar de ninguna manera. La violación es un delito aberrante: las víctimas no se recuperan nunca de esa experiencia. El 90% de los violadores reincide.

Mario Filosof (Presidente de la Cámara del Crimen)

La mano dura no sirvió

En los casos de violación hay que comenzar a buscar soluciones imaginativas y diferentes. Ha quedado demostrado que el sistema así como está no funciona. La civilización debe progresar en lugar de ir en retroceso. El problema del violador no es sólo psíquico, sino también mental. Las penas más duras no han servido de mucho y la violencia está a la orden del día.

La castración química tampoco sirve: existe el antecedente de un caso en el que un violador aceptó ese tratamiento y luego fue autor de un homicidio. Este tema debería discutirse a nivel multidisciplinario con sociólogos, psiquiatras y juristas.

Lo único que garantiza que quien vaya a delinquir en cualquier sentido pretenda no hacerlo es que el estado demuestre, con una política clara de prevención, que actúa bien: que las investigaciones sean serias y se logre juntar las pruebas necesarias, que la Justicia actúe rápidamente y que aplique lo que corresponda, y que el Servicio Penitenciario cumpla con el rol educador que le manda la Constitución. Si estas tres patas no se juntan, el sistema no va funcionar.

Miguel Maldonado (Médico forense)

Deben ir presos de por vida

No es adecuado plantearse si los violadores tienen cura porque no son enfermos. Saben lo que hacen. Tienen un trastorno de personalidad con una especie de atrofia afectiva. Por eso no tienen sentimientos altruistas: cuando ven sufrir a una persona gozan en lugar de ayudarla. Disfrutan con el sometimiento y la humillación; se observa en todos los violadores seriales.

Esas anomalías de la personalidad presentan rasgos perversos y antisociales. El caso de Dorrego es paradigmático y refleja un acto de sadismo inimaginable. Como no hay tratamiento que surta efecto, deben permanecer recluidos de por vida; no en la prisión, porque allí se potencian sus rasgos criminales, sino en institutos que hoy la Argentina no tiene, donde se les apliquen castigos importantes, el único modo que esta gente entiende. Ni la castración química ni la quirúrgica da resultados porque la patología de la agresividad la siguen manteniendo, surge de la mente. Y reinciden en la violación mediante de objetos. En Francia no está dando resultados.

Irene Intebi (Psiquiatra y psicóloga infantojuvenil)

Pueden recuperarse

Cuando alguien llega al homicidio o a producir lesiones muy severas en otro, la probabilidad de recuperación es muy baja. Según las noticias, el supuesto violador de Rocío en el año 2000 ya daba indicadores de que tenía problemas serios con el tema sexual. Lamentablemente en ese momento no se utilizaron otros recursos.

La fantasía es que esto aparece de la noche a la mañana. Pero no surge la pregunta de por qué este muchacho, con 27 años, llegó al punto al que llegó. Una respuesta, la más fácil, es que nació así. No estoy de acuerdo. Nadie nace así y aunque naciera con una predisposición, para que eso se potencie tiene que suceder algo. Entonces, hay que pensar cómo intervenir cuando se detectan chicos o adolescentes con conductas sexuales llamativas.

La reacción emocional ante un violador es matarlo o meterlo preso de por vida. Pero los que tienen responsabilidad de hacer políticas de protección a la infancia y a la población tendrían que hacer programas de detección de adolescentes con conductas sexuales riesgosas. La mayoría ha sido víctima de la violencia en la infancia, por lo que pierden la posibilidad de conectar con otros como personas. Yo hice tratamientos con agresores sexuales (intrafamiliares) en los que, con seguimiento, hay posibilidad de recuperación.

En cuanto a la vasectomía, lo único que hace es generar infertilidad, que alguien no pueda embarazar y punto. La castración química inhibe la testosterona, que es una cuestión hormonal que influye en la erección. Sin embargo, una persona que tiene posibilidades de agredir sexualmente puede hacerlo sin erecciones.

Isabel Yaconis (Integrante de la Asociación Civil Madres del Dolor y mamá de Lucila Yaconis)

Por un banco genético

La medida más importante para prevenir violaciones es contar con un banco de datos genéticos de los violadores. En el Reino Unido está la base de datos más grande del mundo, de 38 millones de huellas genéticas de violadores y homicidas.

En Estados Unidos cada condado tiene sus leyes. La mayoría tiene su registro. El FBI es el encargado de tener todos los datos y distribuirlos. En la Unión Europea tienen todos los datos y comparten. Es un tema que en la Argentina estamos a años luz.

Pedimos que exista el registro de condenados por delitos contra la integridad sexual. Así se llama el proyecto que fue creado por la diputada Paola Spatola que está dando vuelta desde 2004. Ahora tienen que volver a pasar por todas las comisiones. El proyecto sería un paliativo como para empezar a acorralar o a hacerlo desistir al violador.

Cómo es en otros países

Francia: en el verano, el presidente Nicolas Sarkozy propuso la aplicación voluntaria de la castración química después de la violación reincidente de un pederasta. Ya funciona un programa piloto de castración química.

España: una comisión de estudio que se formó en Cataluña, España, después de la excarcelación de José Rodríguez Salvador, el violador del Vall d’Hebron, propuso la supresión hormonal reversible para los violadores reincidentes. La legislación española no permite aplicar un tratamiento si no es aceptado por el preso. Este mes un pedófilo conocido como Nanysex aceptó la castración química.

Chile: un pedófilo que confesó no poder dominarse cuando ve a un niño le pidió a su abogado que solicite a la Justicia la autorización para que lo castren.

Estados Unidos: en Florida, por ejemplo, existe la castración de delincuentes sexuales reincidentes que quieren acceder a la libertad condicional

CRECIO UN 60% en cinco años

Para los expertos, el aumento de los juicios responde a la más profunda concientización y a la difusión de los casos en los medios. Sin embargo, la mayoría de las víctimas guarda silencio por miedo o vergüenza. Se registraron, en 2006, unas 11 causas diarias promedio. Si bien las mujeres realizan el 85 por ciento de las denuncias, también crecieron, en los últimos tres años, los casos de varones sometidos a esta problemática. La Justicia busca agilizar los trámites de los procesos.
Por Maria Vanesa Ali

Transversalidad. Los factores socioeconómicos y culturales no son determinantes: el problema alcanza a todas las clases sociales.
Los juicios iniciados por violencia familiar aumentaron, en los últimos 5 años, un 60,68%. En los datos estadísticos que brinda la página del Poder Judicial (PJN), se registra que desde 2002 hasta 2006, el número de expedientes ingresados en la Cámara Civil llegó a 4.075. Por lo tanto, los Tribunales de Familia porteños recibieron en el último año registrado, en valores promedios, 11 denuncias por día.

En Argentina, la protección contra la violencia familiar está amparada por la ley Nº 24.417. Los especialistas en el tema consideran que, aunque existan programas y políticas a instancias nacionales, los asuntos relacionados con el maltrato familiar están principalmente establecidos en los poderes locales (municipales y provinciales).

El Consejo Nacional de la Mujer es el organismo gubernamental nacional responsable de las políticas públicas de igualdad de oportunidades y trato entre varones y mujeres; y tiene como objetivo “legitimar ante la sociedad la relevancia de la equidad de genero, fortalecer la democracia y articular acciones conjuntas”.

La violencia familiar no es ajena a la sociedad. Se prevé que en los años siguientes, las denuncias por maltrato aumentarán significativamente. Hay más información y más espacios de contención, y para la doctora Mónica Oland, especialista en Derecho de Familia y Minoridad, “las víctimas se animan a exponer más sus casos gracias a la difusión de la problemática en los medios de comunicación”. Pese a esto, hay víctimas que llevan años ocultando los maltratos sufridos por un familiar por lo “tedioso y agotador” que es alcanzar el proceso judicial, sostiene Oland. (ver recuadro)

Víctimas. Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se estima que el costo total de la violencia de género alcanza hasta el dos por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) de un país. Y remarca que “una mujer corre más peligro de sufrir agresión, daños físicos, violación y muerte en su propio domicilio que en la calle”. La mayoría de las denuncias por maltratos proviene de mujeres, “casi un 85 por ciento”, precisa Oland. Pero en los últimos tres años, aumentó el número de varones que, por cuestiones sociales y culturales, sufren violencias físicas y psicológicas, como también abandono de hogar por parte de las mujeres.

Cuando la vida o la integridad física y psíquica de una persona se encuentra en riesgo, y sobre todo, si se trata de niñas y niños menores de edad, existe la posibilidad de realizar un pedido de protección a la Justicia. Las alternativas dependerán de cada circunstancia: pueden ir desde la guardia policial en el domicilio; enviar a la víctima a un refugio lejos de su entorno para su protección; o excluir del hogar al agresor impidiendo el contacto con la víctima.